26 feb. 2014

PIEZAS ESPARCIDAS


 Todas mis piezas están esparcidas
permanecen separadas por alguna razón
fueron finales lentos o comienzos demasiado rápidos
brillaron un tiempo como cristales
de lo que fue una gran fiesta.

Andábamos a trompicones
unos días más seguros que otros.
Quisiste hacer de mí algo cómodo, manejable
sujeto a unas normas y obligaciones
quisiste que fuera alguien presentable
con el pelo corto y afeitado
y yo no puse inconveniente.

Cada uno vivió a su manera
compartimos gastos y excesos
vivimos en penumbras de pisos interiores
asustábamos a las personas decentes
con nuestros dientes de leche
desgarrábamos la carne poco hecha
contábamos las monedas de las esquinas
follábamos en los rincones de los parques
en los urinarios de trenes
y como monos, si, también como monos.

Rugíamos por la noche y cazábamos hombres
cuando los maletines llevan papeles firmados
y las aceras las pisan animales dóciles
escupíamos ácido de rabia y leíamos desnudos
hasta que el sol se ponía en nuestra espalda.

Hicimos una gran fiesta de disfraces
y fabricamos hijos con nuestros cables
y polvo de cuerno de rinoceronte.
Quisimos querernos, quizás lo conseguimos
nunca te dije que fue maravilloso
porque no hablo en pasado.

Pero hay que pagar todo esto
hasta que nos salga por los ojos
y nuestra piel se seque
y ningún sexo rescate los días sucios y perros
enjaulados por demasiado fieles.

Llegamos a ignorarnos tan fácilmente
que parecíamos enemigos en el mismo bando
atracábamos razones a punta de desprecio
y queríamos ser medalla de oro
finalistas con plaza para un mundo nuevo.

Rompimos las guitarras en nuestras cabezas
dejamos de cambiarles las cuerdas
y algo nos dijo que había que sobrevivir
más allá del amor punk, amor rock, amor clásico
donde la basura nunca desaparece
y  nadie revuelve los escombros en clave de sol.

Todas mis piezas esparcidas,
juntas hacen algún buen momento.

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