24 sept. 2013

Mirarte bien
no significa abrir mucho los ojos
ni hacerlo con detalle

sino cerrarlos para guardarte
cada vez que te marchas.

Me parece extraño
pero llegas puntual a mi funeral
estás en la última fila
con los que no tienen porqué llorar
no te hacen falta flores
para que vea lo que sientes
luces como un tesoro antiguo
que todo loco sueña
no fui feliz sin tí
ahora lo puedo decir
pero busqué soluciones
más o menos estables
que cedían con la exigencia.
Guardarán alguna prenda en un trastero
después la quemarán
borrarán mis archivos
darán de baja mi existencia
un recuerdo de nula intensidad
¡pero qué importa!
¡hoy has venido!
Me parece extraño
que seas puntual a mi funeral
habiendo llegado tan tarde a mi vida.

Hay gente revoloteando
saltan desde sus ventanas iluminadas
llevan mensajes que polinizan las antenas
surcan las calles
como una vieja canción de esquina
un viento racheado derriba el mástil
donde cuelgan tierras resumidas en tela
fue encontrarme contigo
en medio de aquella pérdida
lo que me hizo ser fuerte
como un fantasma en su penumbra
tocaste mi cabeza y cerré los ojos
te tenía cerca y dentro
como una vieja canción de esquina
algo que todos necesitamos
y pedimos a gritos
no me atrevo a ponerle nombre
solo sé que es inminente
como el alud de la montaña
como la ola cabalgando sobre el viento
tocaste mi cabeza y no quise abrir los ojos
lo recuerdo como si lo viera
mientras sonaba nuestra canción de esquina
y la gente a nuestro alrededor
seguía revoloteando.

13 sept. 2013

Me detuvieron
me encerraron
me violaron
me contagiaron una grave enfermedad
cuando me declararon inocente
ya era demasiado tarde.

11 sept. 2013

A nada que te hacen caso
ya crees que te aman,
se te iluminan los ojos
se te seca la garganta
trazas planes cada vez más ambiciosos
y sales a pecho descubierto
a recibir promesas que nadie te ha hecho.

Empujado por un viento nuevo
crees ver tu oportunidad
de tener un refugio donde hacer fuego
y contar por millones los buenos momentos.

A nada que te hacen caso
retas a la soledad a duelo,
mantienes firme el pulso
hasta que oyes su carcajada
y ya no sabes donde apuntar.
Entre tú y yo
sólo nos separa
la conjunción copulativa.
Me dices
que estoy contigo por interés;
naturalmente.
me interesa lo que piensas
me interesa lo que te ocurre
me interesan tus proyectos
me interesa seguir visitando tu cuerpo
y que me hagas pagar sobre él
con el máximo interés
todos los atrasos.
En el Sáhara se toman tres tés:

El primer té es amargo como la vida.
El segundo es dulce como el amor.
El tercero es suave como la muerte.

Aquí lo tomo insípido y en bolsa
de colores sospechosos
pero utilizo la última taza
donde posaste tus labios.
Los que van a luchar están contentos
sienten el mismo tambor en el pecho
y beben el vino que relaja la conciencia

Los que van a luchar se alejan
con la última imagen en la memoria
una canción en la garganta
y el olor a ropa lavada

Los que se van a luchar van a cambiar de vida
algunos no volverán
y la mayoría ignorarán porqué han ido

Los que más van a luchar son los que se quedan
sin armas, sin fuerzas, sin motivos
para continuar manteniendo la esperanza
de que no todo está perdido.
Haré lo posible
para que no se vean
pero no me quedará
ni una lágrima dentro.

4 sept. 2013

ÉRAMOS



¡Con qué ganas nos tomábamos el uno al otro!
nos asaltábamos bajo fuego enemigo
y reíamos al ver caer nuestra propia ceniza
expulsados de los paraísos
estábamos prohibidos por la cordura
les regalábamos abrazos a las piedras de los callejones
donde la luz éramos nosotros.
Llevábamos antorchas en los ojos
que prendían a los seres de paja
teníamos suerte a todo lo que jugábamos
nos tumbábamos con el pecho lleno
de algo parecido a la eternidad
estábamos poseídos el uno por el otro
y nadie nos podía salvar

Recorríamos el camino más largo
más vacío
más intenso
éramos lujo con destellos de lluvia
trozos de galaxia asfixiados por la gravedad
cada conversación nos metía más profundo
nos clavaba el uno en el otro
y dolíamos con toda la salud.


No pertenecíamos al mundo
resistíamos a la seducción de los incurables
creamos nuestro propio espacio
con ramitas de esperanza en cada vuelo
posábamos las manos sobre la música
que salía libre de nuestro cuerpo
carecíamos de sentido común
de orientación
de reglas
nos mentían
y reíamos
nos odiaban
y reíamos
nos ignoraban y ése era nuestro reino
gotas ardientes traídas del desierto.
Era como si los dioses más libres, más salvajes, más alejados del hombre, nos hubieran cedido su cielo.

Éramos peces con anzuelos en la boca
con los ojos abiertos no parecíamos muertos
saltábamos las vallas como una semilla de rebeldía
emitiendo mensajes urgentes para que no vinieran a buscarnos.

Éramos un surtidor de sangre
que golpeaba los muros de contención
Las preguntas eran pompas que explotaban a nuestros pies

nos defendíamos espalda con espalda
y nos curábamos frente a frente
nuestra naturaleza daba miedo porque borraba los límites
habíamos venido el uno a por el otro
atraídos por una fe cegadora
descubierta en el fondo del vertedero.

Sosteníamos al mundo
estábamos sujetos a él por una cuerda
que podíamos cortar en cualquier momento.
Algo profundo nos sumergía
y de pronto nos soltaba y ascendíamos como dos habitantes del aire.

Éramos algo inexplicable
que quedó encerrado tras una roca granítica
que de vez en cuando
aún trato de empujar para entrar
cuando no entiendo nada
y sólo quiero huir
hacia algo aproximado a ti.


Te voy a dar de alta en mis sentimientos
no necesito tu nombre ni apellidos
ni tu DNI que no tiene nada de ti
no necesito conocer tu nacionalidad
ni el estado civil
ni tu firma
tampoco es necesaria la experiencia
porque vamos a intentar algo nuevo
aunque sea con material reciclado.