26 may. 2014

EL ALTA

De pronto hay un aluvión de buenas noticias
un arqueólogo descubre tus huesos y los limpia
deciden firmar unos papeles
y te dan de baja en el censo de los enfermos
Te despojas del pijama azul, en el cual calculabas el hueco de sus bolsillos para dejar el pañuelo
recoges la mesita de campaña: los libros, las toallitas perfumadas, cables de batería.
comes tu última comida con el compañero de habitación, intercambiando teléfonos. Llega una nueva remesa de huesos rotos. Con sus maletas de ruedas, y sus libros, y sus cables de batería.
Miro mi cama. El hueco que martirizaba mis glúteos. Las pérfidas arrugas que dejaban marca en la piel. El ángulo exacto por el que nacía el sol en el pasillo.
Me ha vuelto a conocer gente.
Me he esforzado por dar la impresión de tener buen humor, cuando mi humor es un hijoputa, que debo dominar para no herir.
Se quedan mis enfermeras, mis auxiliares, la patrulla de médicos con las manos cruzadas en la espalda.
Se queda el ser convaleciente, y se marcha el que sigue enfermo.

Vuelvo a la circulación
vuelvo a ser moneda de curso ilegal
me recomiendan que descanse
cuando salgo al campo de batalla
y los depredadores van a por los más débiles.

HOSPITAL II

Hoy he tenido el placer de sentarme en una silla.
Me ha costado un rato llegar hasta ella
He tenido que planificar los detalles para aproximarme
Y girar, y descender lentamente.
He mirado lo que hay a la derecha del gran pino que veía desde la cama
Pasaban camiones por una carretera
Y ascendía el humo blanco papal de la fábrica de papel, incrustada en un barrio de trabajadores, o ex trabajadores, en todo caso gente resignada.

En los domingos de hospital, el suelo brilla, hay servicios mínimos de ajetreo
Miraba desde la silla como me hacían la cama, el país donde habitamos en horizontal
Apenas somos sueño y sexo sobre una cama
Las auxiliares sonríen al verme sentado
Y creo que hay trabajos de madre, pagados por las sonrisas

Me toman la temperatura y dicen que está bien
Me he bebido el mercurio y no lo puedo dominar
Algunos ojos me miran como si fuera un pez fuera del agua
Y reúno las fuerzas para ponerme de pie, oscilante,
Como sí me hubiera comido un día entero
Y el péndulo se hubiera salido del reloj
O como sí recordara uno de esos besos que nunca daré.

Hay paz sobre la pared verde
Estoy feliz con mi cuerpo, ese cabrón sabe como sobrevivir
Y me deja que escriba sobre destrucciones y dolor
Mientras él se dedica a trabajar fabricando células,
a negociar las condiciones con el tiempo.

Y en el pino grande, que veo desde la cama
El sol pinta sus amarillos
Para que vea su alma en sus sombras.

JORNADA DE REFLEXIÓN

Siempre me ha parecido infantil ese término,
Algo así como unos ejercicios espirituales exprés

Borrges decía que la democracia es una superstición
Y hoy coincide la reflexión con la irreflexión de una final de fútbol europeo,
Donde los telediarios dedican 15 minutos a presentarnos, las diversas formas de demencia y juego infantil, como si los ejércitos fueran a unas cruzadas balompédicas, y las hordas, ávidas de victoria ficticia, queman su dinero y su tiempo en viajes de terraza cervecera, entre plazas y monumentos artísticos, agitando las hachas de guerra, exponiendo su sometimiento al juego de ser dominados, a través de un juego, uno más.

En la cama de hospital, donde no se puede huir de lo que acontece, el llanto ocre de un gotero, el paseo baudelariano de un paciente, las visitas que fabrican palabras de marca blanca, intendencia de la retaguardia, familiares de ojos hinchados, que se resisten a separarse del oxígeno robado al aire.

Todo es inevitable, y se ve con clemencia, un spleen de pijama y arrastrar de pies, las conversaciones culinarias y de hazañas hinchadas, lo que se dice cuando no se quiere hablar de uno mismo.

Me hablan de sus dolencias, siempre peores, y más crueles, y con más anestesia. Cierro los ojos, interesado por esa enorme y eterna reflexión que nunca concluyo, por falta de ciencia y exceso de conciencia.

Busco refugio en el amor, todos lo hacemos, y la inyección amenaza con quitarme el dolor.

He venido a este mundo para construirme, con un diseño exclusivo, con un alma de serie, con el bastidor borrado por el último delincuente.

HOSPITAL I

Intento mantener al día a raya,
no me fijo en el lento desnudo de sus horas
En las posibilidades de que un cuerpo te roce
Ni en lo hermoso que es un atardecer sin mí

Sigo haciendo cálculos que conviven como ácaros
En superficies que parecen limpias
No le presto ni un céntimo de derrota
Y le digo que voy a naufragar con ésta cama
Antes que me hundan las impaciencias

El día avanza para devorarnos
Mezclando sus sensaciones
Cumpliendo sus plazos:
Tres litros de agua al día,
Una vez al baño
Esperarte en la cueva del cíclope
Con un ojo en el camino
Y otro en la oscuridad


Aquí vamos Cada cual a lo suyo:
El día a ofrecer oportunidades
Yo a robárselas.

14 may. 2014

ALGO DE MÍ


La sorpresa de encontrar
algo de mí tras la noche
que me entierra suavemente
sin prometerme otro amanecer

La constante temperatura
que administra mi cuerpo
al margen de mis decisiones
sin demasiada reflexión

El firme golpe del corazón
que ignoro si alberga arritmia
y transporta por los cauces
todo el pantano de sangre

La mente que intenta escalar
con un material equivocado
unas cimas desmesuradas
sin periodo de aclimatación

La parte de mí que sueña
y a la que lanzo sobras del día
para que triture hasta el hueso
del último deseo comestible.

9 may. 2014

Que no se acabe la alegría
de tu pozo interior
que cuando caiga en él
no esté seco
y no resbalen las paredes
que se apoyen en el borde
los que se citan
con la excusa de ir a beber
que se rompan los cántaros
una y otra vez
y me derrames
aquello que protege la oscuridad
que te dejen salir hoy puntual
con las primeras flores
que nacen entre las grietas
que nadie las corte sin mi permiso
ni las miren
más rato que yo.

8 may. 2014

Estás entusiasmado
con esa nueva persona
te pones en sus manos
para ver qué saca de ti
para ver qué aprendes de ella
para conocer juntos ciertas cosas

Casi no te lo crees
te ha vuelto a tocar
la suerte de que alguien te mire
te toque
te piense
como si fueras lo único importante que existe
como si estuvierais despegando con vuestra nave
y no pensarais regresar más
mientras nos televisan
vuestra llegada a la luna.

7 may. 2014

No es país para jóvenes
ni para dependientes
ni para ancianos insolventes

No es país para trabajadores
ni para quienes tienen carrera.

No es país para quien tiene otras aficiones
que no sean el fútbol y los concursos de cantantes

No es país para hacer cine
pero sí películas simples sobre esperpentos

No es país para artistas ni escritores
que no sean hijos de discos de platino y superventas

No es país para científicos que descubran avances
en aquellos campos donde no se juegue al golf

No es país para licenciados en humanidades
porque a la dignidad clásica no la entiende nadie

No es país para jóvenes
ni para viejos
ni para ateos
ni para los que conocen otros idiomas.

LA MARATÓN FEMENINA



En la Universidad de Taif, al suroeste de Arabia Saudí, en un recinto cerrado a todo varón, y las atletas cubiertas de pies a cabeza; se ha suspendido una maratón femenina.

En Arabia Saudí, las escuelas públicas no imparten educación física a las niñas.

Los premios eran: una Galaxy Tab y medalla de oro para la ganadora. El premio oficioso: haber conseguido celebrar la primera carrera donde participaran mujeres.

Ayer murió la mujer número 24 en España por violencia de bestia.
Creo que el género no tiene violencia, son las bestias mentales, los monstruos frustrados, desbocados, los que suprimen la vida de sus parejas o exparejas.

Correr una maratón es un lujo en Arabia Saudí, a cuarenta grados, tapada, a punto de explotar.

El 14 de abril, en Nigeria, fueron secuestradas 200 niñas adolescentes por el grupo islamista Boko Haram. Secuestradas para ser violadas, ser vendidas, y casarlas con miembros del grupo islamista.

Ser mujer es un peligro de muerte.
Dios, o Alá, es una excusa suprema para todo. En su nombre se puede crear el mundo o destruirlo. El hombre queda desplazado del centro, no digamos al mujer.

Las maratones son una experiencia mística, una cura de humildad. Percibes las limitaciones de tu cuerpo y tu mente. Estás cerca de la transparencia.

La mujer como centro del pecado y de los errores del hombre. Se decidió en una asamblea por mayoría, donde sólo existían hombres con una fe profunda.

He visto mujeres en las puertas de las iglesias, adorando a quien invoca el pecado original. Agachando la cabeza y cerrando los ojos para recibir la bendición, la absolución, el último golpe.

Ahora, sigamos con el cortado y pasemos a la sección de deportes.

El honor de las injurias