18 mar. 2014














LA VISITA A LA VALLA

La Autoridad visita la zona
el jefe de puesto le acompaña
y oficiales, suboficiales, tropa
un chófer, un médico y un cura
Protección Civil, la Cruz Roja
y la Autoridad cumple, observa
y mira la valla, sin tocarla, porque corta.

El jefe de puesto hace comentarios técnicos
los datos, las frecuencias
cuantos recogen por día
cuantos saltan por hora
cuantos esperan
y la Autoridad, máxima Autoridad
 hace fotos con su cámara (de 14 megapíxeles)
y se pone gafas negras
y mira la hora.

Hace viento y se abriga
porque el viento le molesta
le llena los ojos del polvo
de un continente hambriento.

"Excelentísimo", le dice su ángel de la guarda:
son cien, son mil, son millones
¡HUNDAMOS ÁFRICA!
La Autoridad no se pronuncia, pero piensa:

"Estamos en ello."

13 mar. 2014

PERSONAL COMPUTER


Enciendes el ordenador, rastreas la piel de la pantalla, haces recuento de "me gustas", alguien ha compartido algo tuyo, le amas y le dedicas un beso interior, muy largo y con buena definición.

Cariño deja de tocarme, me han pedido amistad.
Estudias los datos, parece inofensivo, aceptas y saludas educadamente.
Han llegado hasta ti los fenicios, los suevos, los facebooknautas. Sus iconos como estandartes, que penden en vertical de tu escritorio. Observas quién está en línea, la luz verde, está libre.

Un chat, ha saltado un chat, alguien quiere saludar, intento algo ingenioso. Dime, eres primaveral, tienes más colores que el campo, redúceme a píxeles, hazme la circuncisión de la religión Byte. Llegas a tiempo para la confesión, vamos, ¿cuáles son tus pecados?, todos se parecen, tienes triples vidas sin dejar de ser el mismo.

Un monitor Benq, una torre HP, un módem.
Estás en Las Vegas, metiendo las monedas de tu tiempo de forma automática, tecleas, buscas la suerte, ese momento en que para alguien eres importante durante cinco minutos, una conversación tecleada, que el satélite almacenará en su vientre espía.

Me he denunciado, no voy a poder entrar en la red. He dado mis datos y un ciberpolicía me advierte de la sanción. Me protejo de mí mismo, me puedo autochatear.

Noticias de política y fútbol. El mundo jibarizado. Los lobos son los pastores. Han descubierto un nuevo planeta, pero yo no paso de la Torre del Agua, ese fantasma que brilla como un Banco rescatado.

Los mismos que transmiten las enfermedades nos fabrican los medicamentos.
Tengo racionada la realidad, me la tomo en serio y me sienta mal.
Los dictadores de ayer, mañana los presentarán como salvadores y vuelta a empezar. Son los que ganan quienes deciden la historia que tienes que vivir.

El módem parpadea, transmite en Morse.

Tú HP, me conoces, te gruñen las tripas cada vez que te guardo algo, te estás haciendo viejo, un día me joderás sin avisar y perderé lo que no haya guardado, pero es el juego. Volveré a empezar, otra vez limpio, y a llenarme de vida barata. Es el juego, mi amor, mi despensa de letras.

MUJER ONE


Mujeres de éxito, mujeres fracaso, mujeres domesticadas que mantienen la granja, mujeres salvajes y jóvenes, que salen en cacerías nocturnas con sus pinturas de guerra, sus bolsos de veinte euros, sus cueros ajustados.

Mujeres recias de aldea, tornasoladas por las estaciones que rodean las casas, los campos y las nubes al servicio de la tierra.

Mujeres rotas, aparcadas en clubes de carretera, llegadas en furgonetas Mercedes, con un papel en la mano y letra pequeña, donde se meten al cuerpo cinco hombres por noche y les queman por dentro los atardeceres, cuando hay que alquilar la carne en el piso de abajo.

Estatuas de sal en los confines del desierto. Lapidadas, con ablaciones, con la cabeza rapada en campos de concentración ardiendo. Rosas de los vientos, puntos cardinales, espinas clavadas con los pechos secos.

Mujeres de oro y perfume. Sexo en Nueva York, sombras de Grey.
Literatura de autobuses urbanos y metros. Poesía de mesilla de noche. Princesas dormidas que friegan escaleras. Cajeras que alimentan su fantasía con productos de oferta.

Mujeres en pisos pequeños, levantando el ánimo otra mañana. Apabulladas por las noticias escalofriantes, que regulan su sexo, su deseo. Dominaciones antiguas, culpables de pecados originales con dos copias: una para Dios, otra para el hombre.

Mujeres revolucionarias en los Consejos de Administración, con la misma ambición que los hombres. Distantes y frías como un diamante en un entierro.
Que pierden sus trabajos de ocho horas, que se ganan el pan con el corazón y su mente. Técnicas de mantenimiento.

Mujeres casadas, separadas, incansables. Curando las heridas de hombres cansados, desesperados, enamorados. Comienzo y final de los viajes de los paisajes interiores. Pacto, encuentro, conquista.

Mujeres golpeadas, marcadas por la bestia frustrada, que dicen que fue con una puerta, que callan la denuncia y se inmolan, que denuncian y se renuevan.

Mujeres que acarician la piel de un niño, que besan sus pies en mitad de su sueño, que amanecen con el pelo revuelto, extendido como un látigo que acaba de arrancar la piel a tiras. Y cada día repasan las lecciones, abren los libros, vuelan en sus páginas marcadas.

Mujeres de bazares, vigilando en pasillos, abriendo regalos de oriente, con sudor a plástico concentrado. Hablando en lenguas de imperios despiadados, con los ojos rasgados por no ver el cielo.

Mujeres que nos dan la vida y nos envuelven en sudario. Desnudas como papiros donde hay que escribir una historia que las libere.

Mujeres al borde de ataques de nervios, salidas de  taxis de los ochenta, con crucifijos y banderines del Atlétic, fumando y escupiendo ácido. Destellos de ciudades ardiendo en plena noche, enfurecidas a plena luz del día.

Mujeres que se miran, que se besan en la parte reservada de los restaurantes, entre cajas de cerveza, entre escombros de animales que huelen a chatarra. Se tocan con las persianas bajadas y arquean sus espaldas como una ballesta. Y lloran, y ríen, y se persiguen alrededor de una mesa, para acabar envueltas en la saliva de sus trayectos.

Mujeres de ojos ventana, por donde entra el aire fresco que renueva la casa, y la luz de un día limpio. Puntos de sutura con hilo invisible.

Mujeres exclusivas, hechas para el lujo, reformadas en clínicas de látex, transformadas en biohembras. Con la maquinaria cambiada, imposible saber la hora en la que viven, en la que nacieron; sus fechas están olvidadas, escondidas entre sus pliegues.

Mujeres inalcanzables, soñadas y con sexo dedicado. Oraciones gramaticales donde sólo había palabras mudas, onomatopeyas, alaridos de placer y caos. Posesión de papel y pantallas, ráfagas nocturnas de goces habitados por manos desquiciadas.

Mujeres que se marchan, con un hijo en los brazos y la sentencia del juez, a buscar una salida de emergencia, un centro de acogida para seres humanos desgarrados.

Mujeres bomba que estallan en plena calle. Quemadas en hogueras de falsas vanidades, condenadas por herejes, excomulgadas por ministros de seres imaginarios, incorporadas a la cadena de producción de desilusiones.

Mujeres madres, olor a casa habitada, refuerzo y ajuste, para seguir funcionando como si nada.

Todas, con todas sus edades, colores y condiciones, sosteniendo al mundo, perpetuando la especie, entregando inteligencia a través de la belleza.

EL RAPERO



A Pablo Hasel le detuvieron por rapear cosas sobre organizaciones terroristas, disparos, ejecuciones, gente que muere... Como cualquier periódico, tertulia o Debate sobre el Estado de la Nación.

El rap lo cantaba Jesús de Galilea, pasado de sol del desierto, levantando cadáveres como un juez y curando la lepra, una enfermedad que me devoraba en mi infancia, allá en las calles adoquinadas y padres azules.

El rapero que canta sólo un poco de lo que piensa, consciente del montaje del 11M, de la guerra de Irak, del expolio social, y los responsables sin pisar la celda.

La primavera en la cárcel es una hoja de lechuga, el graznido de un pájaro, un caracol escalando un muro.

Antes fue el punk, antes de eso fue Bach, y mucho antes el rechinar de dientes de los esclavos.

Los Chicos del Maíz también cantan cosas duras, y Labordeta también las cantó, pero no se daban cuenta, creían que era un paleto con un zurrón que tomaba vino y queso por los pueblos, y hacía preguntas tontas sobre cómo se talla una madera.
Luego llegó al congreso y dijo unas verdades sin corbata y se rieron y le insultaron, y alguno le hubiera metido en la cárcel, o una tunda de sacristía.

El rap no es poesía, pero llega directo como un tiro de coca. A los perros del dinero no les gusta, el rap digo.

En Guantánamo te visten de naranja y te ponen de rodillas, con la cabeza tapada, como si te ejecutaran todos los días. Siempre hay alguien inocente en el peor sitio, siempre hay culpables trapicheando con la libertad.

Hablan del 11M para traficar con votos, como con ETA, como con la religión, el empleo o el Real Madrid. Y se lo meten todo por la vena, porque les va la droga dura y las orgías con putas importadas, hijas de obreros y otras especies, y se hacen fotos y se las pasan sacando la lengua y a sus mujeres les importa poco, porque todo es dinero, la mejor causa.

El rap no es poesía, pero el rapero puede correr la misma suerte que Miguel Hernández o Lorca. luego sus hijos lo estudiarán en las aulas privatizadas, menos la parte esa de la muerte en la cuneta, eso no son bodas de sangre, eso queda para el rap.

El 11 de marzo de 2011, también Fukushima.

PUEDE SER UN DÍA PERFECTO


Puede ser un día perfecto
si mantenemos el rumbo fijo
revelamos viejas fotos de familia
seducimos a un par de ojos.

Pude ser un día perfecto
si quienes están en los caminos
sienten que estás a su lado
no más lejos que la fuente fresca

Puede ser un día perfecto
porque en el Banco Mundial y el FMI
han salido cucarachas en los baños
y alguna puso huevos en los papeles.

Puede ser un día perfecto
con su nombre y apellidos
listo para cambiar de padre
por alguien que sepa cuidarlo

Puede ser un día perfecto
porque alguien entiende tus palabras
o no las entiende en absoluto
pero te sonríe.

Puede ser un día perfecto
si me cambian al ángel de la guarda
por tus brazos esta noche
y nos condenamos un par de horas.

Puede ser un día perfecto
aún siendo duro y frío
porque la desgracia está cansada
y hoy se toma el día libre.

Puede ser un día perfecto
porque alguien te dejó una nota
en la pantalla, en la nevera
y todo lo necesario eras tú.

Puede ser un día perfecto
porque la misión abortó el vuelo
y dejaron de escupir fuego
los dragones del desastre.

Puede ser un día perfecto
aunque nada parezca cambiar
y tengamos el corazón hambriento
de algo más que deseo

Puede ser un día perfecto
porque los cálculos han fallado
y hoy no se han repartido el botín
la banda de atracadores

Puede ser un día perfecto
al encontrar a un viejo amigo
y renovar las promesas
como si fuéramos a cumplirlas.

Puede ser un día perfecto
atentos a las buenas noticias
que nos llegan en buzones verdes
que colgamos de paredes grises

Puede ser un día perfecto
como el día que te conocí
en el barro del callejón sin salida
y fuimos como unas botas nuevas.

Puede ser un día perfecto
pase lo que pase, lo veo así
quizás porque un día estarás conmigo
quizás porque ya estuviste.

7 mar. 2014

BALONCESTO DE PATIO


Pido tiempo
al poder
y dos tiros libres.

Desde las líneas de tres
con el sudor de ayer
marcando al hombre
y en zona
recojo el rebote
de lanzamientos fallados
si lento: me roban
demasiado rápido: pasos
y son más altos
más fuertes
están más entrenados
que esta pandilla de barrio
en la que juego:
el de las gafas
el que se rasca
dos hermanos discutiendo
y en el banquillo
siempre los acusados
comiendo pipas
calentando.

Una vez de mil
el peor de todos
la mete de espaldas
perder con clase
ahí les ganamos.

DESLOCALIZACIÓN


Las buenas excusas para vivir
se han reunido para determinar
si siguen adelante conmigo
o deslocalizan su fábrica de esperanza.

Su Consejo de Administración está evaluando
los beneficios de mi rendimiento
los costes de mi producción,
hay problemas de abastecimiento
y maquinaria que debería actualizarse.

Si por fin se marchan a otro lugar
dejo en la calle a familias de sentimientos:
técnicos en fabricar ilusiones,
oficiales de primera en fantasía,
peones de la construcción de sueños.

Mi Estado no concede más subvenciones
también está atravesando dificultades.

A MI LEOPOLDO MARÍA PANERO


Ya tienes al tiempo rendido a tus versos
han cedido todos los escalones que te sostenían
ni cigarros masticados ni sangre de Coca Cola
los pabellones psiquiátricos, los desencantos
los tres hermanos muertos de historia y páramo
volcado en las tintas de los relojes
encendido intermitente a los temblores
márgenes con manchas de vista extraviada
insulto al hombre, al futuro, a la nada.

El gesto libre, descompuesto
la mirada de plomo y escama de aguacero
ruina de carne, Troya de hambre
para comerse la libertad que otros dejan
hacinados los ruidos de los hombres
yacían atravesados por tu lengua.

Un duelo demente me sale del dedo
que señala y apunta como un arma en pena
mastico otra muerte y la trago y la dejo
donde volveré cuando me halle deshabitado
ya eres, no eres, ya fuiste
más de dos veces, más de dos voces
piedra callada.