13 mar 2014

EL RAPERO



A Pablo Hasel le detuvieron por rapear cosas sobre organizaciones terroristas, disparos, ejecuciones, gente que muere... Como cualquier periódico, tertulia o Debate sobre el Estado de la Nación.

El rap lo cantaba Jesús de Galilea, pasado de sol del desierto, levantando cadáveres como un juez y curando la lepra, una enfermedad que me devoraba en mi infancia, allá en las calles adoquinadas y padres azules.

El rapero que canta sólo un poco de lo que piensa, consciente del montaje del 11M, de la guerra de Irak, del expolio social, y los responsables sin pisar la celda.

La primavera en la cárcel es una hoja de lechuga, el graznido de un pájaro, un caracol escalando un muro.

Antes fue el punk, antes de eso fue Bach, y mucho antes el rechinar de dientes de los esclavos.

Los Chicos del Maíz también cantan cosas duras, y Labordeta también las cantó, pero no se daban cuenta, creían que era un paleto con un zurrón que tomaba vino y queso por los pueblos, y hacía preguntas tontas sobre cómo se talla una madera.
Luego llegó al congreso y dijo unas verdades sin corbata y se rieron y le insultaron, y alguno le hubiera metido en la cárcel, o una tunda de sacristía.

El rap no es poesía, pero llega directo como un tiro de coca. A los perros del dinero no les gusta, el rap digo.

En Guantánamo te visten de naranja y te ponen de rodillas, con la cabeza tapada, como si te ejecutaran todos los días. Siempre hay alguien inocente en el peor sitio, siempre hay culpables trapicheando con la libertad.

Hablan del 11M para traficar con votos, como con ETA, como con la religión, el empleo o el Real Madrid. Y se lo meten todo por la vena, porque les va la droga dura y las orgías con putas importadas, hijas de obreros y otras especies, y se hacen fotos y se las pasan sacando la lengua y a sus mujeres les importa poco, porque todo es dinero, la mejor causa.

El rap no es poesía, pero el rapero puede correr la misma suerte que Miguel Hernández o Lorca. luego sus hijos lo estudiarán en las aulas privatizadas, menos la parte esa de la muerte en la cuneta, eso no son bodas de sangre, eso queda para el rap.

El 11 de marzo de 2011, también Fukushima.

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