8 oct. 2014

Estoy sentado en un velador de la santa ciudad de Zaragoza

Mujeres y hombres, firmes candidatos a la resurrección.

Nos llaman gente por no llamarnos sobras

A mi lado una pareja madura consultando el móvil.
Están enamorados, pero no saben de qué.

Una atmósfera densa, de las que atrapan el insecto en el ámbar.

Calles estrechas con su historia aniquilada.

Bebo solo
Porque puedo

Me voy sin falsos ruegos

Me han escupido las estrellas y quieren el informe

Me miro las manos, solas, inquietantes

Pasan a mi lado y traduzco su paso

Me abro otra vía para que fluya la noche

Dime tú que caminas
¿dónde está la salida?

Os amo y no os enteráis
sois mi reflejo y no os dais cuenta

Lo peor es un mejor boca abajo

Tío deja de mirarme
Y de escribir en tu puto móvil

La tierra la llenamos de basura, pero más de muertos.

Estoy sentado sobre lo que queda de mí en este día
Que amé en su mañana
que perdí por la tarde
Que encerré por la noche.

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