8 sept. 2014

2,15' DE LA MADRUGADA, BAJO EFECTOS NEGATIVOS

2'14h de la madrugada, bajo efectos negativos y plenamente inconsciente de lo que digo.

Acaban de comunicarme la muerte de un amor
ha sido un mensaje frío, casi telegráfico
una serie de complicaciones cardíacas, un caso más.

Todos los días ingresan los amores moribundos en la planta
en su mirada sólo reclaman paz y no más mentiras.

Alguien recoge las pertenencias: un libro abierto, la colonia de niño, el zumo de naranja.
El amor no superó la última operación a corazón abierto
El equipo médico limpia el instrumental y comunica la noticia
La familia de mis células se abraza como en la final de un partido.

Ha muerto el amor de modo imprevisto
alguien retiró los tubos y el respirador artificial
La realidad y la discrepancia se aliaron para huir de su vida.
No me digas más veces que me quieres si eres capaz de verme morir

Una noche con pasamontañas
de las que los taxis piden lo que llevas
a la salida de un concierto insípido, de una copa más.
Hay un error imperdonable: un pelo en la sopa
motivo suficiente para concluir la obra magnífica
que escribíamos a cuatro manos y en varias lenguas

No tengo fuerzas para narrar el vacío
no tengo todo el vacío dentro todavía

Me están llegando las noticias
tampoco allí leo mi nombre
somos un caso más, estadística
los que han vuelto a expulsar del paraíso.

Mi nombre lo llevas tú escrito
donde ya no sucede nada
en el bosque de lo inabarcable.
Antes podía llamarte
ahora no tengo excusas.

Cómo se ríe el amor de nosotros cuando muere
¿lo habéis visto?
nos llama de todo
nos hace de todo
nos ignora.
Somos los últimos en enterarnos de sus planes
somos los asesinos a sueldo del destino.

Cometí el acto infantil de preguntarte si me querías
me respondiste ¿qué es eso?
una variante del homicidio
la ficha comida que vuelve al principio

Siento el llanto a presión del extintor
necesito que alguien tire de la anilla
que el polvo de mis huesos no me pudra
romperme en caso de emergencia.

Soy el hijo de un lunes y un domingo
la rabia que se muerde a si mismo
la inútil espera de la fecha caducada
el que apesta a hombre

Sigues dormida mientras escribo
ya son las ocho, ignoro en qué reloj
cada veinticinco años pasará otro cometa
invisible ya para mi astigmatismo.

Te dije que eras mi vida; es mentira
ojalá te la hubiera dado
ahora estarías mordiendo la noche
y escupiendo las espinas del nuevo día.

Gracias por llegar a tiempo
y prestarle a mi boca tu anhídrido carbónico
por dejar tu vaho en mi cristalino
por tocarme como si fuera valioso
por derrotarme a un minuto del final.

¿Ahora qué? me pregunto
negación, duelo y aceptación dicen los psicólogos
tirar la mermelada de moras que desayunabas
asustarme de mí mismo sin tu refugio.

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